RECOMENDACIÓN:En este blogg no habrá imágenes, leer con atención por favor mantener la discresion GRACIAS
INTRODUCCIÓN:.
Este blogg esta hecho para concientizar a los padres sobre la sobre-protección que tiene en sus hijos hoy en día
Hoy en día los padres son muy sobre protectores ante los hijos sin contar que aveces abusan de su autoridad ya que esto se debe que los padres han tenido traumas por cosas que sufrieron en el pasado
y tienen miedo que los hijos .Hoy daremos a conocer los tipos de padres ,consecuencias y formas de educar a los hijos.
JUSTIFICACIÓN:
Una característica de las familias en la actualidad es la necesidad que tiene tanto el padre como la madre de trabajar fuera del hogar. En efecto, por razones económicas, sociales y hasta culturales, cada vez más los hijos deben crecer y desarrollarse con padres que trabajan, procurando mayores ingresos que les permitan cubrir las necesidades del hogar, así como hacerle frente a los requerimientos de una sociedad que establece pautas de consumo cada vez más elevadas.
Este panorama hace que muchos padres y madres deban contar con colaboradores que cuidan y participan en la crianza de sus hijos. Abuelos, otros parientes cercanos, empleadas domésticas o profesionales en centros de cuido o guarderías, parecieran ser ayudas indispensables para los padres que trabajan de manera remunerada fuera del hogar. Pero, aunque este tipo de cuidado con participación de otras personas, en muchos casos, es ineludible, lo que resulta importante entender es que la responsabilidad fundamental en la crianza y educación de los hijos sigue siendo de los progenitores. Es decir, el mundo actual obliga, en la mayoría de los casos, a que los padres deleguen el cuidado de los hijos a personas o centros de su confianza, pero esta situación no significa que se está delegando con ello la crianza y la educación de los infantes.
Por su parte, no en pocos casos nos encontramos con padres y madres que, al criar a sus hijos, asumen un rol sobre-protector. Y esto ocurre con padres que trabajan fuera del hogar y con padres que están dedicados en sus casas al cuidado y crianza de sus hijos. Este comportamiento sobre-protector proviene en algunos casos por el sentimiento de culpa que se genera en los progenitores al no estar presentes físicamente todo el tiempo con sus hijos, o bien por el temor de que les ocurra alguna situación dañina sino están supervisando constantemente a los menores.
En otros casos, ese mismo temor, hace que uno de los progenitores permanezca en el hogar, asumiendo sus funciones de cuidado, crianza y educación de los hijos, pero no lo hacen de una manera adecuada y saludable, sino con un grado muy elevado de angustia, preocupación, supervisión y atención excesivas que terminan por perjudicar más a sus hijos en lugar de beneficiarlos.
La psicóloga infantil española Silvia Álava, en su libro titulado “Queremos hijos felices. Lo que nunca os enseñan”, señala que los niños que reciben el modelo de educación “sobre-protector” desarrollan menos competencias emocionales, como la tolerancia, son inseguros, tienen menos habilidades y es más probable que sean víctimas de acoso y terminen por ser más infelices.
Por supuesto que la intención de este tipo de padres es la contraria, pero el hecho de no dejar a sus hijos que aprendan a crecer resolviendo sus necesidades, a saber que para obtener las cosas hay que esforzarse y que existen límites y normas que respetar, terminan por debilitar la seguridad, la autoestima y la capacidad de resolución de dificultades de parte de sus hijos.
De acuerdo con una publicación de La Vanguardia de España, la “hiperprotección” de los padres provoca hijos sin autonomía. Hay un instinto natural de protección de los padres sobre los hijos, pero muchas veces el deseo de protección es excesivo y acarreará consecuencias muy negativas. Hay un modelo de crianza denominado “hiperpaternidad”, que se ha originado en Estados Unidos pero que se ha trasladado a Europa y América Latina. Hay variaciones que los describen, como los llamados “padres helicóptero” (que sobrevuelan sin tregua la vida de sus hijos, pendientes de sus necesidades y requerimientos), los “padres aplanadora” (quienes allanan los caminos de sus hijos para que no tengan que enfrentar ningún obstáculo) y los “padres guarda espalda” (que se caracterizan por ser extremadamente cuidadores de sus hijos, susceptibles de las críticas hacia ellos y de reacciones extralimitadas cuando alguien se les acerca).
La ansiedad de algunos padres en la protección de sus hijos los lleva a asumir la responsabilidad que a ellos les corresponde, a tratar de resolver todos los problemas y necesidades de los infantes, sin dejar que desarrollen sus habilidades y capacidades de manera natural. Si el niño o adolescente encuentra que sus padres realizan el trabajo que ellos están preparados a realizar, terminan por reducir su autonomía e incrementar su dependencia.
La educación es fundamental. Es un proceso que los padres no pueden delegar y que deben asumir convencidos de que su propósito es lograr que los hijos desarrollen las capacidades necesarias para resolver problemas por ellos mismos, que refuercen su identidad, proyecto de vida y la consolidación de su autonomía.
En un mundo donde cada vez más ambos padres deben asumir la cor responsabilidad de traer ingresos al hogar y de participar en las tareas de cuidado, crianza y educación de los hijos, es necesario poder adoptar un adecuado modelo formativo, afianzado en valores, adecuada y abundante comunicación, límites y normas claras, protección y traslado paulatino de responsabilidades a los hijos, para que asuman las consecuencias por sus acciones positivas y negativas. En la actualidad, el cuidado, la crianza y la educación de los menores, debe ser un desafío hermoso y gratificante para todos en la familia. El propósito es formar y acompañar para la autonomía y la responsabilidad, pero la “sobre-protección” produce el efecto contrario; es decir, genera hijos inseguros e inestables.
TIPOS:
Según Eva Millet, periodista free-lance interesada en temas de educación y estilos de vida, existen tres modelos distintos de padres hiperprotectores:
- Padres “helicóptero”: sobrevuelan sin cesar las vidas de sus hijos, siempre pendientes de lo que deseen o necesiten.
- Padres “apisonadora”: allanan el camino de los hijos para que no se encuentren con dificultades.
- Padres “guardaespaldas”: susceptibles ante cualquier crítica sobre sus hijos.
El modelo de la hiperpaternidad nació en Estados Unidos, pero ha llegado a Europa. De los primeros síntomas de esta importación se han dado cuenta los profesores de las escuelas, quienes han notado una influencia cada vez mayor de los progenitores. Un ejemplo de ello son las asociaciones de padres, pues a pesar de su labor positiva, a veces se convierten en entidades en las que los progenitores hacen lo que ellos quieren y pueden llegar a provocar malas dinámicas por prácticas como, por ejemplo, favorecer los gustos de sus hijos.
Consecuencias de los padres hiperprotectores en los niños
La hiperpaternidad puede llegar a ser contraproducente y traducirse en dificultades en la infancia y también en el futuro de los niños. En general, los hijos sobre protegidos pu
- Convertirse en niños tiranos: el excesivo respaldo paterno unido a la falta de límites –piensan que pueden hacer lo que quieran porque no les pasará nada al tener detrás a sus padres- hace que las personas crean que tienen muchos derechos pero ningún deber.
- Tener más miedos: tanta protección hace que no se enfrenten a sus miedos y que éstos sean más fuertes.
- Faltares autonomía: porque el miedo provoca que el niño no pueda ser uno mismo, hecho que puede derivarse en problemas más graves como la falta de identidad o el hecho de no tolerar la frustración.
Sobre proteger es pues, al final, des proteger a los niños. La clave no se encuentra en esconderles y apartarles de los problemas y dificultades que pueden encontrarse en la vida. Se trata, en cambio, de mostrárselos, de que se den cuenta de sus equivocaciones y sí, de que de vez en cuando se caigan. Tu papel como padre no es impedir que lo hagan sino ayudarles a levantarse y asegurarte de que aprenden a hacerlo.
10 consejos para educar a tus hijos sin sobre protegerles
- Deja que se enfrenten a dificultades: deben adaptarse a un entorno que cambia constantemente y así, desarrollar sus habilidades.
- No estés permanentemente atosigándolas: y haciéndoles preguntas sobre cómo están o a dónde van a todas horas.
- Favorece que piensen por ellos mismos: dejando que tomen iniciativas, pidiendo su opinión en diversos temas, teniéndoles en cuenta. Además, cuando fallen en algo, no les corrijas criticándoles, sino describiendo su decisión y por qué no ha sido la adecuada.
- Asegúrate de que realizan actividades con otros niños: sin la presencia constante de adultos.
- No les des todo lo que pidan y no te anticipes a sus necesidades: enséñales el valor del esfuerzo.
- Debes estar a su lado para apoyarle: no para solucionarles todos sus problemas.
- Déjales con sus abuelos y tíos en algunas ocasiones: para que se vayan independizando de sus padres.
- Trátales de acuerdo a su edad.
- Cuida tus palabras: pueden esconder una actitud demasiado proteccionista. Contesta a sus dudas con más preguntas.
- Evita darles órdenes: y estar continuamente recordándoles lo que tienen que hacer: es mejor que describas lo que deben hacer.
De este modo, tus hijos aprenderán y crecerán como personas, serán fuertes para tomar sus propias iniciativas y decisiones, serán valientes y no temerán tanto al fracaso.

GRACIAS!!!
Gracias por la información me va ayudar cuando sea grande
ResponderEliminarbuenisima fargan
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